...tumbando muros...


Renace en mi la esperanza que un día anterior hube extraviado entre calles cruzadas de agotes y cansancios, de cosas inexplicables y pensamientos extraños. Luego de haber recorrido largos caminos para terminar estrellado en callejones encerrados.
Al regresarme cabizbajo y con el amor bajo el brazo, como periódico viejo, papel de simples recuerdos, he encontrado una niña que me pide que bailemos no habiendo música, me pide que cantemos no habiendo letras…
Su cara se torna en sonrisa más hermosa que me recuerden mis recuerdos, y me conmueve su simple alegría. Torpemente intento mover las piernas dando tontos pasos, pero, ella se echa a reír y me dice:

“No, no, te pido que bailen tus pensamientos que sacudas esos malos recuerdos, mueve tu corazón y date cuenta que caliente está tu cuerpo, es porque estás vivo y todavía tienes tiempo para darte cuenta que lo que te queda es vida por vivir. Toma mi mano y vamos a ser felices, que no será cosa fácil pero tampoco imposible, que tendrás la fuerza para derribar los muros de la vida y yo sanaré tus cicatrices… ”

Tan hermosas sus palabras que me hice niño otra vez y me fui y recorrí los caminos de vuelta, finalmente me di cuenta que los callejones encerrados estaban ahí porque yo debía tumbar esas paredes gigantes porque detrás encontraría algo maravilloso cual milagro, el secreto de la alegría.

Ciul

1 comentarios:

Maximiliano Ssánchez dijo...

Muy lindo y sobretodo una forma poco convencional de ver las cosas...